La denominación de Chato Murciano proviene de su cara acortada, con ejes craneofaciales convergentes, y a su especial localización en la Comunidad Murciana, donde se la consideraba prácticamente desaparecida, siendo recuperaba y reintroducida en el agro de dicha Comunidad gracias a un exitoso programa de conservación.

Su base genética se encuentra originariamente encuadrada en el tronco Mediterráneo, a partir del cual se configuró una raza murciana primitiva o cerdo murciano, cuya explotación siempre estuvo ligada a la huerta levantina. La formación del actual Chato Murciano, fue la consecuencia lógica del desarrollo de las industrias cárnicas de la zona, que originó la difusión de un tipo de cerdo mejorado por el cruzamiento del cerdo Murciano primitivo con razas extranjeras importadas, especialmente las Yorkshire, Berkshire, Tamworth, Craonés y Alderney, además de con el Colorado Extremeño.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye al cerdo Chato Murciano en el Grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.

CARACTERÍSTICAS GENERALES.

La población actual se caracteriza por poseer un perfil nasal marcadamente cóncavo, y ser eumétricos y longilíneos. Cabeza mediana, robusta y triangular. Hocico grande fuerte y grueso, con jeta inclinada de delante a atrás y de abajo a arriba. Orejas medianas, erectas o tendentes a la verticalidad, de forma triangular y orladas de pelo. Cuello corto, fuerte y de amplia implantación. Pecho profundo y ancho. Tronco redondeado de mediana longitud. Dorso ancho, ligeramente cóncavo, bien musculado y graso. Lomo mediano, fuerte y musculado. Línea dorsolumbar ligeramente cóncava. Grupa ancha, horizontal o ligeramente caída. Inserción alta del rabo. Extremidades cortas, fuertes y bien aplomadas. Capa negra de color uniforme, exceptuando algunos ejemplares que pueden presentar manchas blancas en los extremos distales de las cuatro extremidades, hocico y frente. El pelo es poco abundante, negro, largo y fuerte. Piel gruesa, presentando pliegues típicos en la región del costillar.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.

La raza en los años cincuenta del pasado siglo inicia un gran declive que lo llevó casi a la desaparición. Actualmente, gracias a un programa de recuperación de la raza, instaurado en la década de los 90 de ese mismo siglo, se ha logrado aumentar el número de reproductores, que se distribuyen en buena parte de la Comunidad Murciana (más del 98% de sus efectivos se encuentran en su Comunidad de origen, Murcia), habiéndose localizado la existencia de dos pequeños lotes de hembras en Andalucía y en Cataluña.

CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS Y SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN.

El número medio de lechos por parto es de 7,66 ejemplares (6,68 vivos y 0,97 muertos). En cuanto al peso medio al nacimiento se sitúa en 1,41 kg, con diferencias en función del tamaño de la camada. El peso medio al destete, alrededor de los 26 días, ronda los 6,6 kg por animal. En el crecimiento post-destete, comprendido entre los 60 y 300 días de vida de los animales, los resultados ofrecen un peso vivo final medio de 140 kg a un ritmo de crecimiento aproximado de 477,5 gramos/día. En relación a los rendimientos en matadero la raza se sitúa en unos niveles superiores al 83%. El rendimiento en piezas nobles como el jamón curando se sitúa en torno a los 19,7 kg.

La explotación de la raza actualmente se corresponde con sistemas de producción intensivos, altamente tecnificados, habiendo quedado olvidados los sistemas tradicionales de explotación. No obstante, existen algunos criadores que poseen explotaciones de tipo familiar con tendencia a la instauración de programas de cría al aire libre, en línea con el medio ambiente y el bienestar animal.

A partir del Cerdo Chato Murciano se obtienen los siguientes productos: Lomo Curado; Panceta; Fuet Imperial o Imperial Lorquina; Chorizo en Ristra; Longaniza; Longaniza Blanca; Sobrasada; Morcon de Lorca; Chiquillo; Morcillo Murciana o Morcilla de Picaro; Butifarra Lorquina.